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Castello Miramare – cerca de Trieste – Italia

El Castello Miramare sobre un promontorio calcareo fue un capricho de Maximiliano de Habsburgo, el efímero Emperador de México. Allí vivió, y con gusto ecléctico mandó a construirlo a partir de 1856. De aquí salió para México, fruta envenedada de la que desconocía hasta lo más elemental. Maximiliano fue fusilado por orden de Benito Juárez y Miramare quedó en manos de la corte imperial vienesa. La emperatriz Sisi pasó en él 14 temporadas y otros miembros de la nobleza austríaca residieron aquí en varias ocasiones. Hoy día es un museo público que conserva los muebles de época. En estos momentos puede visitarse también una exposición relacionada con México. 1m 2m 3m 18m 4m 6m 8m 9m 10m 11m 13m paraban pedro de villegas 1718 14m 15m 16m

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Trieste, étrange ville – Italie

Etrange ville que celle de Trieste. Elle s’ouvre à la mer mais on ne voit pas sa couleur sus ses façades. Elle dispose de grandes avenues, des places qui font froid sur le dos. On est en Italie, mais on ne le sent pas. Il y a dans l’air quelque chose de la lourdeur de Vienne, de l’ambiance germanique, quelque chose qui rend la vue moins joyeuse. Je me demande pourquoi Joyce et Rilke y trouvèrent l’endroit idéal pour leurs créations. Je suis allé voir le Caffé San Marco, célèbre parque tout le beau monde des lettres s’y côtoyait: Rilke, Joyce, Sava, Svevo, parmi d’autres. J’y ai pris mon café en feuilletant les Lettres à un jeune poète … J’ai attendu que la magie opère. Rien ne s’est passé.

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Arequipa / El Nuevo Herald

Hoy escribo en El Nuevo Herald sobre Arequipa, ciudad peruana donde estuve el pasado mayo. Fascinante y única. Las fotos las tomé durante ese viaje. Les dejo el enlace y copio el texto a continuación:

Arequipa, la ciudad ideal

Arequipa, la ciudad ideal

William Navarrete / El Nuevo Herald / 21 de septiembre de 2014

Quienes viven por cierto tiempo en la ciudad sureña de Arequipa, en Perú, tienen derecho a solicitar el ‘’pasaporte’’ de la República Independiente de Arequipa. Este acto lúdico, sin ningún valor legal, además de evocar la época en que realmente existió durante la guerra contra Chile dicho Estado, permite imaginar hasta qué punto los arequipeños de hoy se sienten diferentes del resto de las ciudades del país.

Cuando uno llega a la ciudad señorial siente, a pesar de sus 2 335 metros de alturas, una ligereza y convibialidad en la atmósfera. Sus habitantes suelen ser pausados, cordiales y de trato muy afable, casi rayando en un estilo de cortesía y corrección completamente olvidado en el resto de las extintas colonias españolas de América. Cunde el buen humor y el servicio atento.

La vida transcurre al ritmo lento del toque de campanas de su gran Catedral – de 1621 y una de las más grandes del cristianismo y hartas veces derrumbada por los sistemáticos temblores de tierra de la región – y es un placer sentarse en sus bancos o en cualquiera de los soportales de las casas palaciegas que la rodean, la mayoría construida en piedra de sillería y soportes de gran calidad desde el siglo XVII.

De todos los conventos de América, Arequipa tiene en el de Santa Catalina de Siena, el más grande del continente (20 000 metros cuadrados). Verdadera ciudad dentro de la ciudad, con barrios, calles y plazuelas, el edificio fue fundado en 1579 y desde entonces no ha parado de crecer. Posee además de las históricas celdas de las monjas (con sus nombres sobre los dinteles de las puertas), hermosas fuentes, jardines, patios con óleos en las galerías y una excelente pinacoteca con obras de los siglos XVI al XVIII de la escuela de pintura cusqueña. El monumento puede ser visitado también durante la noche en que el efecto teatral de la iluminación acentúa el misterio que lo envuelve. La visita diurna permite apreciar el intenso colorido de sus diferentes manzanas en blanco, azul de añil, rojo bermejo o amarillo, según cada sección.

Es en un extremo de la gran Plaza de Armas que se halla el significativo templo de La Compañía, contruido en 1573 por los jesuitas en estilo barroco que recuerda al plateresco español. En su interior, la capilla pintada de San Ignacio es uno de los tesoros de la ciudad y los claustros consecutivos y aledaños a la nave principal de la iglesia, con fuentes y columnas de hermosos relieves tallados en la piedra, son también motivo de admiración desde su construcción en el siglo XVIII.

No faltan otros conventos en la ciudad, como el de San Francisco (1569), de claustro ajardinado e íntimo, o el mucho más aereado del convento de Santa Teresa (1710) en el que también se exhiben interesantes óleos y obras de arte del periodo colonial en un museo llamado de Arte Virreinal.

Es necesario deambular por las manzanas del centro para constatar la belleza de las construcciones, de los grandes ventanales precedidos de rejas labradas, de los dinteles y marcos esculpidos de las puertas, los patios con galerías y balconaduras, los techos de artesonado y todo lo hace que Arequipa haya sido declarada en el 2000 Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO. Entre las casas notorias se encuentran la del Moral, la Ricketts, la Goyeneche y la Iriberry, entre otras.

Una experiencia sin lugar a dudas única es la visita del gran mercado San Camilo. Las estanterías de frutas, legumbres y productos regionales son dignas de admirar, y es allí donde se aprecia la diversidad de productos de la tierra de los que dispone el Perú. Sabido es que solo en cantidad de tipos de papas el país se enorgullece de poseer alrededor de 3 000 variedades registradas por el Centro Internacional de la Papa.

 

Una de las arterias más comerciales de la ciudad es la Mercaderes que conduce desde la Plaza de Armas hasta la 15 de Agosto. En su decursar se encuentran tiendas, bancos y también algunas pastelerías, cafeses, hostales y restaurantes.

Uno de los paseos en las afueras de la ciudad es el del distrito de Yanahuara. Allí se encuentra la curiosa iglesia de San Juan Bautista, a un costado de la agradable plaza ajardinada del centro donde, desde un mirador, se divisa claramente El Misti, uno de los grandes volcanes que rodean a Arequipa. La iglesia data de 1750  y digno de atención es su portón labrado con elementos mestizos hispanoandinos escoltada a cada lado por sendas columnas pareadas con podios almohadillados.

Abundan en la ciudad muy buenos hoteles, algunos en edificios históricos como es el caso de la Posada del Monasterio, en frente del convento Santa Catalina, o la Casa Andina, en el centro histórico. También excelentes restaurantes de comida típica o de gastronomía internacional como el Zig Zag, Alma y el Hatunpa, así como cantinas populares con excelentes platos tradicionales.

La altura relativamente moderada comparada con las de Cusco, Juliaca, Puno o el lago Titicaca hacen de ella una escala ideal antes de emprender el viaje hacia uno de estos últimos lugares.

Arequipa es la ciudad natal del escritor Mario Vargas Llosa y no ha de extrañarnos la intensa actividad cultural que en en ella se vive todo el año. Entre las fiestas más coloridas se encuentran la de la Virgen del Chapi, el Carnaval y un extraordinario Festival de Música a mediados de junio. Esto unido a un clima muy benigno, en el que nunca hace ni calor excesivo ni frío, la convierte probablemente en la más agradable de las ciudades peruanas. Digamos que en la ciudad ideal.

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Idrija – Eslovenia

Idrija ha sido declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad. Es un pueblo de Eslovenia, lejos de todo, camino de Austria si se quiere. Posee una relevante arquitectura relacionada con lo que en otros tiempos constituyó su riqueza: la explotación de minas de mercurio desde el siglo XVII. Todo entonces tiene que ver con ese pasado minero de la ciudad. Hoy es una ciudad pequeña, soñolienta, y para llegar a ella hay que atravesar cimas y bosques vírgenes, lindas aldeas, pulcros prados. Un paisaje de tarjeta postal, tan aburrido, eso sí, como las tarjetas mismas y como suele serlo la perfección.

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les mauvais souvenirs restent dans les musées ...

les mauvais souvenirs restent dans les musées …

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Pula la romana – Istria (Croacia)

Pula es la romana. Ciudad del sur de Istria cuyos monumentos le valen el título de Patrimonio Mundial de la Humanidad posee un anfiteatro muy bien conservado y construido bajo el reino de Augusto, de forma elíptica y capacidad para 20 000 espectadores. También un foro, un templo de Augusto del 27 adC, puertas romanas, mosaicos de casas también romanas … Un sinfín de tesoros. Una auténtica maravilla. No hacía muy buen tiempo pero no se viene a Pula a coger sol, sino a ver estas viejas piedras.

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bizantina

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Las puertas gemelas

Las puertas gemelas

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Lovran / Istria (Croacia)

En Lovran el tiempo parece haber quedido detenido. Lo que era y sigue siendo un pueblcillo de pescadores se convirtió con el tiempo en un apacible barrio en las afueras de Opatija a medida que las villas de los aristócratas vieneses ganaban terreno en dirección del sur. En Lovran hay una iglesilla, un puertecillo, pescado fresco en restaurancillos que datan de la época de Tito, cafeses que fueron imperiales y que ahora conservan la atmósfera de los tiempos de comunismo superpuesta a los de la época del Imperio. Hay también un luongomare de 12 kms. que permite recorrer la orilla hasta Opatija. Las aguas son cristalinas y el hotel Bristol (sobre todo la villa aledaña llamada Balvedère, con recomendación al pie de la primera foto) es una maravilla. Si a alguien se le ocurre venir por esta parte es aquí donde mejor se está. El coche es indespensable a pesar de haber un autobús que conecta permanentemente con Opatija y otros pueblos de la costa. Y si quieren comer pescado recién sacado del Adriático, cita en cualquiera de los dos restaurancillos (Stubica o Bellavista) en lo alto del pequeño puerto. Otro restaurante familiar, el Knezgrad, en manos de la familia Hlanuda desde 1968, ofrece excelente cocina tradicional. Ignoraba que en la Yugoslavia de Tito sobrevivieron los restaurantes privados. Este es uno de ellos.

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El Hotel Bristol y su Villa Balvedere al lado. Con acceso privado al mar. Evitar, eso sí, todo trato con el bizco que trabaja de noche en la recepción. Su estilo es el de los carceleros del extinto comunismo, tratándose exclusivamente en su caso de un simple sereno.

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El “luongomare” de Lovran

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El puertecillo de Lovran.

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La pintoresca iglesilla de Lovran

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El Grandska Kavana (café) de Lovran, con ambiente de otros tiempos

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Villas de estilo otomano en Lovran

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Villas a la florentina en Lovran

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Un pescador surca al alba el golfo de Kvarner

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Opatija, en la Riviera croata

Opatija es uno de esos lugares en los que el glamour ha sobrevivido al cataclismo de la especulación en bienes raíces. Si las mansiones y hoteles “belle époque” de los tiempos en que esta franja de costa de la península de croata de Istria era un feudo de la nobleza del Imperio Austro-húngaro se han conservado, es porque el comunismo federativo de Tito, con la consecuente escasez crónica de todo sistema de ese tipo, nunca pudo construir esos horrendos edificios que el resto de Europa occidental levantó en un abrir y cerrar de ojos entre 1970-1990 en detrimento de la armonía y el paisaje. Quiere esto decir que no hay mal que por bien no venga, como suele decirse por consuelo, pues cuando la democracia alcanzó estas latitudes, cuando Croacia se independizó de esa extraña federación yugoslava entre dos aguas, la belleza y suntuosidad de la arquitectura de finales del XIX y primeras décadas del XX permanecía intacta: solo requería entonces de restauración y pintura. Por eso, esta “Côte d’Azur” croata a orillas del golfo de Kvarner es uno de los rincones más representativos de aquellas épocas fastuosas y uno no sabe qué villa fotografiar de tantas y tan bellas que allí perduran. 1- o 2- o 3- o 4- o o x 5- o 6- o 7 -o 8- o 9- o 10- o

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Rovinj – Istria (Croacia)

Rovinj es otra de las joyitas de la península croata de Istria, razón por la que es también una de las ciudades más visitadas. La iglesia Santa Eufemia (todo un mito por sí sola) ocupa lo alto de un promontorio y hace de faro dado la altura de su impresionante campanario. La ciudad, como muchas de esta parte de Europa, fue sucesivamente romana, bizantina, veneciana, autrohúngara, turca, etc. Otro sitio de visita recomendada.

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El campanario de la iglesia de Santa Eufemia imita de maravillas el de San Marco y es el más alto de Istria.

El campanario de la iglesia de Santa Eufemia imita de maravillas el de San Marco y es el más alto de Istria.

El famoso sarcófago de Santa Eufemia, el mismo que cuenta el mito flotó desde Constantinopla hasta la orilla de Rovinj desde donde fue arrastrado por un labriego y su yunta de bueyas hasta el sitio en que hoy se encuentra.

El famoso sarcófago de Santa Eufemia, el mismo que cuenta el mito flotó desde Constantinopla hasta la orilla de Rovinj desde donde fue arrastrado por un labriego y su yunta de bueyas hasta el sitio en que hoy se encuentra.

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Típico de toda la costa este, el lechón a la púa (broché o ensartado) es plato corriente en restaurantes y cantinas.

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Vrsar y la Ría de Lim / Istria (Croacia)

Vrsar es una aldeílla sobre un promontorio verde desde el que se ve el intenso azul del Adriático de la costa este de Istria y un rosario de isletas hermosas. Un sitio apacible, fuera de época, sonriente y a pocos minutos de la ría de Lim, otro sitio encantador en esta bucólica provincia croata

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Ría de Lim en Istria, Croacia

Ría de Lim en Istria, Croacia

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