La Cuarta Columna (España) / mi testimonio de la masacre de Niza

Artículo de José María Ballester para La Cuarta Columna sobre lo que vivimos en Niza la noche del 14 de julio.

Enlace: Un testigo de los atentados de Niza: “Era con los Sanfermines pero sin toros”

cuarta columna

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“A fondo” / América Tevé / masacre de Niza

Mi testimonio en A fondo, programa de América Tevé que anima en general Pedro Sevcec.

Enlace: América Tevé / A fondo / atentado en Niza

america teve

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Ahora con Oscar Haza / Zeta92 / Masacre de Niza

En el programa de Oscar Haza esta mañana:

Enlace: Ahora con Oscar Haza / Masacre de Niza

Ahora con Oscar Haza

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Horror en Niza / mi testimonio para El Nuevo Herald

Mi testimonio para El Nuevo Herald de lo que viví y cómo lo viví ayer en Niza. A las 3 am estaba contándolo en AméricaTV, en Telemundo, etc. y, por supuesto, he dormido dos horas (y mal) desde ayer. Todavía no sabemos quiénes han perdido sus vidas en esta nueva contienda bélica. Porque de lo que sí estoy seguro es de que vivimos una guerra a cuentagotas que va desangrando lenta e irremidiablemente nuestro mundo, nuestro sistema de valores, las cosas que amamos y por la que tanto lucharon quienes nos las legaron.

(El título en el Herald no lo escojo yo nunca)

Horror en Niza / William Navarrete / El Nuevo Herald

Niza, atentado

Y algunas imágenes de la ciudad, en el punto en donde ocurrieron estos hechos, hoy a la 1 de la tarde:

Horror en Niza

William Navarrete* / Niza

Como cada año el espectáculo de los fuegos artificiales lanzados desde el mar es la ocasión para que la gente de Niza y los turistas se congreguen en la fachada marítima de la ciudad, la larga y hermosa avenida que recorre el Mediterráneo, bautizada desde finales del siglo XIX como Paseo de los Ingleses por ser los británicos quienes inauguraron la moda de pasar temporadas (en invierno entonces) en la Riviera francesa.

Como cada año también había allí miles de personas, sin distinción de sexos, razas y creencias, que festejaban la belleza del arte de la pirotecnia, en el marco de un centenario más de la toma de la Bastilla. O simplemente, daban gracias a la vida, felices por disfrutar de sus vacaciones y del placer de encontrarse entre amigos durante uno de los momentos que marcan la estación veraniega de la célebre Cote d’Azur.

Y como cada año paso el verano en Niza, segunda destinación turística de Francia, una ciudad que recuerda en mucho ciertos lugares del Caribe, y que no por gusto fue oficialmente hermanada con la ciudad de Miami desde 1981 tanto por la creatividad como porque, entre palmeras y espuma, ambas ciudades se dejan acariciar por el azul del mar.

Pero por primera vez, a diferencia de años anteriores, decidí, ausentarme del espectáculo de los fuegos.

Me asomé apenas unos minutos al paseo marítimo hacia las 10 de la noche. La muchedumbre era compacta, la Municipalidad había mandado apagar, como de costumbre, el alumbrado público, y ya empezaban a verse, en la negrura del cielo como telón de fondo, las primeras figuras de colores trazadas por los artificios. Media hora antes, el mistral – viento del Oeste que desciende entre los Alpes hasta el mar – había empezado a soplar con mucha fuerza hasta alcanzar rachas cada vez más violentas, algo poco corriente en esta época del año. Me sorprendió que no se ordenase la suspensión del espectáculo, a sabiendas de que el viento es el peor enemigo de la pirotecnia y que una simple chispa fuera de sitio bastaría para incendiar el parque de la Colina del castillo, muy cerca de allí, a orillas del mar.

Tal vez porque me molestaba mucho el viento o, simplemente, porque durante un mes había padecido, literalmente, la invasión de los aficionados durante la reciente Eurocopa de fútbol, decidí alejarme del Paseo.

Caminé hasta la heladería de una amiga sarda, a pocas manzanas del lugar del atentado. El local se halla en el corazón del viejo Niza, la parte de la ciudad que se repleta de turistas en esta época del año y a donde se suele venir el año entero, después de cada evento o festividad, por la profusión de locales comerciales, bares y restaurantes que existe. Fue justo en ese sitio donde minutos después presencié la descomunal estampida.

Miles de personas corrían alocadas por las estrechas calles de la ciudad medieval. Corrían despavoridas y gritaban sin saber a dónde dirigirse por desconocer, en el caso de muchos, la laberíntica trama de callejones de este lugar. Nadie lograba explicar coherentemente qué era lo que estaba sucediendo, y de vez en cuando se oían, entre balbuceos y gritos, las palabras ‘‘atentado’’, ‘‘muertos’’, ‘‘terrorismo’’.

En lo personal, es lo más similar que he vivido a un encierro pampelonense de San Fermín, pero esta vez sin toros corriendo detrás, mas un enemigo invisible que ha logrado su objetivo: el de sembrar el terror, destruir nuestra confianza y hacer de cada uno de nosotros, ciudadanos de un Occidente libre y democrático, animales asustadizos que dudan hasta de la eficacia de nuestras instituciones.

Nadie sabía exactamente por qué se corría. ‘‘Hay un kamikaze suelto’’, decían unos.  ‘‘Son varios francotiradores escondidos’’, aseguraban otros. En ese instante, acuartelados en el interior de la heladería, después de haber cerrado las puertas y apagado las luces para que no nos viera el ‘‘enemigo invisible’’ desde el exterior, esperamos a que pasara el peligro, a la vez que tratábamos de obtener alguna información fiable a través de nuestros móviles.

Poco a poco nos fuimos enterando. La cifra de muertos anunciada no cesaba de aumentar. La orden era tácita: permanecer guarecidos y en lugar seguro, no moverse del sitio en que cada cual se encontrara. Así vivimos más de una hora de incertidumbre. Casi nada, en realidad, con respecto al dolor de quienes acababan de perder a familiares y amigos, con quienes escaparon por puro milagro de la carrera desenfrenada de aquel bólido sobre ruedas segando vidas.

El atentado de Niza ha sido la obra de un individuo que representa el odio hacia nuestros valores. Ha escogido una vez más una fecha simbólica: el 14 de julio, fiesta nacional francesa. Y ha golpeado en nuestra manera de celebrar la vida, los logros, la Historia, nuestra herencia cultural.

El enemigo tiene (y tendrá) hasta que lo aniquelemos, mil maneras novedosas de sorprendernos, y en cada ocasión – lo hemos visto ya – la proporción de pérdidas humanas se inclina muy desfavorablemente hacia nuestro lado. Por cada asesino perdemos a decenas de seres inocentes. En cada ocasión ha sido y será prácticamente imposible anticipar el golpe bajo. Por cada uno de ellos que nuestros militares o fuerzas policiales eliminen son decenas de muertos inocentes y miles de ciudadanos los que tenemos la impresión de que nos están robando nuestro mundo: el mismo que con tanto esfuerzo nos legaron nuestros ancestros.

Más de ochenta víctimas en la fachada mediterránea de una de las ciudades más turísticas de Europa, y decenas de heridos, algunos en estado grave.

En las condiciones actuales ya no podemos decir ‘‘se ha atentado contra Francia’’. En el mundo en que vivimos, llámese Orlando, San Bernardino, Estambul, Londres o Bruselas, en cada sitio en donde estos bárbaros han sembrado el terror, los actos de esta naturaleza son actos contra todos los hombres libres del planeta.

* Escritor cubano residente en París

wnavarre75@wanadoo.fr

 

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Mi playa secreta

Sólo daré una pista: es en la Côte d’Azur (para los anglos “French Riviera”).

Es mi playa secreta. Un sitio único, que pocos conocen porque pocos saben cómo llegar. En la orilla escasas mansiones (de millonarios, por supuesto) y … pinares y más pinares. Pino parasol, mi preferido. Y eucaliptos que perfuman el aire. Un mar azul turquesa, a veces, por momentos, de un azur intenso, otras argentado. Un faro que es a su vez residencia de privilegiados fareros. Y nada más, excepto un yate, y a veces un velero. Mucha brisa. Un lujazo y auténtico paraíso si tenemos en cuenta que durante el verano toda la Costa está repleta y las áreas de baño son literalmente sitiadas.

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Heterónima / Revista de creación y crítica / Universidad de Extremadura

Recibo en mi retiro estival azureño la hermosa revista Heterónima, editada por la Universidad de Extremadura (Facultad de Filosofía y Literatura de Cáceres) y dirigida por Antonio Rivero Machina. Entre los textos del n° 2 de primavera 2016 está el que escribo sobre Juan Ramón Jiménez en su exilio de Coral Gables (“Juan Jamón Jiménez en un triángulo de algas”) y un poema, también dedicado al poeta de Moguer, y que incluí en mi poemario Animal en vilo, de reciente publicación en México.

El dossier literatura cubana estuvo a cargo de Jorge Luis Pérez Reyes, quien aprovecha las coincidencias históricas que hermanan a Cáceres (villa de conquistadores) con Holguín (fundado en sus albores por un cacereño que le diera su patronímico), para proponer un panorama de la literatura que se escribe en esa ciudad de Cuba con la participación de los autores Moisés Mayán Fernández, Manuel García Verdecia, Luis Yuseff Reyes y Eliécer Almaguer.

Aquí les dejo el: pdf de Heterónima.

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Riviera francesa – Riviera italiana / con mi madre

Hace casi un mes que me ocupo exclusivamente de mi madre. De pasear por los lugares que forman parte de mi paisaje estival desde hace más de 20 años en la Riviera francesa y en la Riviera italiana. Así hemos recorrido decenas de sitios, algunos inéditos para para ella, otros a los que hacía años no venía: Antibes, Saint-Paul de Vence, Cimiez, Saint-Jean, Villefranche, Beaulieu, Niza, Menton, Ventimiglia, Mónaco, Cervo, San Remo, etc, etc … El tiempo ha estado brillantemente soleado, el mar azur. Día tras día. Nos hemos divertido mucho, hemos estado en lugares inolvidables y pasado momentos de mucha complicidad. Todo esto me ha dado mucha satisfacción. He viajado mucho en mi vida y he llevado también a mi madre a muchos lugares tanto en Europa como por todas las Américas. De ella saqué mi afición a viajar. Somos, ambos, viajeros empedernidos.

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“Animal en vilo” / entrevistado por Glenda Galán

Gracias a la poeta Glenda Galán por tan bonita entrevista que me hizo para su página de literatura. Quedo en deuda.

Leer aquí: Animal en vilo de William Navarrete. La poesía tiene algo de velero que suelta sus amarras y te lleva lejos 

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Brexit – escribo en El Nuevo Herald y entrevista para Diario de Cuba

Hoy escribo en El Nuevo Herald sobre el Brexit y entrevisto a Mae Liz Orrego, la única cubana del Parlamento de Bruselas.

El enlace aquí:

La salida del Reino Unido estremece a Bruselas / William Navarrete / El Nuevo Herald

La entrevista completa también hoy en Diario de Cuba. El enlace aquí:

Puede ser el inicio de una tendencia peligrosa y populista / Diario de Cuba

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Alcázar San Juan, Mota del Cuervo y El Romeral – La Mancha (18)

Del viaje por La Mancha. Primero, Alcázar San Juan un pueblo que le disputa a Alcalá de Henares la paternidad de Cervantes y en donde, de hecho, ha aparecido el bautizo del autor de El Quijote en su bellísima iglesia de Santa María (ver altar abajo). Luego, Mota del Cuervo, hermoso pueblo con cresta de molinos y en donde se come muy bien. Por último, El Romeral, otro pueblo encantador. Y una hermosísima carretera entre encinares entre Corral de Almaguer y El Tembleque.

Alcázar de San Juan:

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Mota del Cuervo:

El Romeral:

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