El París de Gustave Moreau / en El Nuevo Herald

Hoy escribo en El Nuevo Herald sobre el Museo Gustavo Moreau, muy cerca de mi casa y cuya planta baja ha sido restaurada recientemente:

El París de Gustave Moreau

moreau

Gustave Moreau, un pintor atípico en París

William Navarrete / El Nuevo Herald / 26 de abril de 2015

La restauración de buena parte del palacete que en el distrito IX de París sirvió de morada a Gustave Moreau y es hoy un museo dedicado al artista, es un excelente pretexto para evocar la obra de uno de los pintores simbolistas de mayor renombre en la Francia de finales del siglo XIX.

Gustave Moreau nació y murió en París (1826 – 1898). Fue hijo de un arquitecto de la municipalidad, gracias al que obtuvo una educación basada en los principios estéticos del clasicismo. No es por gusto que el lugar que elige la familia para instalarse es el barrio conocido como La Nueva Atenas, en la capital francesa, en el que abundan los palacetes y edificios que recuerdan el pasado helenista, todos a proximidad del museo. Chopin, George Sand, Degás, Toulousse Lautrec, Garnier, Géricault, Delacroix, Gauguin, etc., vivieron en diferentes momentos del siglo XIX en el mismo barrio que Moreau.

A los 15 años, Moreau realiza un viaje a Italia con su madre. De ese momento nace su afición por reinterpretar los pilares mitológicos de la cultura latina, así como las alegorías bíblicas y mitos antiguos del Mediterráneo europeo, siempre presentes en su obra. Italia será siempre la fuente a donde irá a beber la savia que alimenta su arte y entre Roma, Venecia, Florencia, Milán, Siena, pasará tres años, a partir de 1857.

Poco a poco obtiene el reconocimiento de los medios oficiales de la pintura francesa. Expone con frecuencia en salones, le otorgan la Legión de Honor, ilustra con 64 acuarelas las fábulas de La Fontaine que expone en una galería parisina gracias a Theo Van Gogh y que se hallan en la sala de su residencia-museo. Finalmente, verá consagrada su carrera con la nominación y obtención de una cátedra en la Academia de Bellas Artes donde ejercerá como profesor a partir de 1892, ya al final de su vida.

El Museo Gustave Moreau, de la calle La Rochefoucauld, fundado en 1903, después de su muerte, acogió inmediatamente el conjunto de su obra, legada por el artista a la ciudad de París a condición de que el sitio fuese conservado en su integralidad y estado original.

Es posible ver allí sus obras monumentales del artista en un espacio sorprendente a lo largo de tres pisos. En la planta baja podrá apreciarse el universo íntimo de Moreau: la sala de estar, su habitación, el comedor y el gabinete íntimo o boudoir. En este último, las obras de Moreau que se aprecian colgadas en las paredes proceden de la colección de Alexandrine Dureaux, la mejor amiga y confidente del pintor.

Los dos pisos superiores fueron, en tiempos de Moreau, los talleres de trabajo. En el segundo se halla la biblioteca y parte del taller. En el tercero solo espacios monumentales en los que trabajaba. Es allí donde pueden ser admirados obras de gran formato entre sus más célebres lienzos: El rapto de Europa, Prometeo, Salomé danzando, los enigmáticos Unicornios, el admirable políptico La vida de la humanidad (1886), Orfeo ante la tumba de Eurídice, un extraordinario Autorretrato, hasta completar más de mil pinturas y unos 5 000 dibujos ingeniosamente conservados en paneles empotrados en las paredes.

Admirado a finales del XIX, Moreau inspiró no pocos textos y poemas de escritores y compositores como Oscar Wilde, Marcel Proust, Claude Debussy, e incluso, desde el otro lado del océano Atlántico recibía elogios y correspondencia de parte del poeta cubano Julián del Casal. Difícil de clasificar según las tendencias pictóricas del momento, también tuvo muchos detractores y personas que despreciaban su arte considerándolo fuera de época y de contexto.

Quizá haya sido la antítesis de aquel París elegante y frívolo de la Belle Epoque, o del realismo de Zola y Victor Hugo, del romanticismo moribundo, e inclusive de las tendencias artísticas decorativas que comenzaban a ganar terreno con la Secesión vienesa y el art-nouveau de Nancy y Bruselas. Su naturaleza taciturna, impregnó su pintura, considerada por muchos como reveladora de una pátina de misterio y patetismo.

Todo ello es una razón para perderse, una vez visitado el museo, por las calles del barrio de La Nueva Atenas, en donde abundan los palacetes de inspiración helenística, las fuentes, fachadas y detalles ornamentales de una época en que París retomaba los cánones de la Antigüedad clásica antes de entrar de lleno en los dramáticos y definitivos cambios del arte de vanguardia del siglo XX.

Publicado en pintura

“En fugue”, bientôt dans la rue / Stock

Aunque parezca mentira entré a las 10h 00 y salí a las 17h 30 (con una hora y media de almuerzo – exquisito, la verdad – con mis editores). Y es el ritual típico de cada salida de un libro: 350 ejemplares, dedicados de puño y letra, son enviados a periodistas y personas claves en el tema de la literatura. Las tres pilas de sobres con las etiquetas ya pegadas de la primera foto explican mejor lo que me quedaba por firmar cuando llevaba solo cinco minutos. Y en la segunda, con los sobres ya insertados, había dedicado solo el 20% de lo que de mí esperaban.

Disciplina monacal es lo que se necesita porque al principio la pila de libros ocupa toda la mesa y se extiende hasta el suelo. Por eso, conociendo el tema (ya pasé por eso unas cuatro veces), me largué unos días antes al Loira a visitar castillos, abadías y oratorios carolingios, de los que enseñaré las imágenes después.

Sobre todo, porque mayo y junio prometen un Festival detrás de otro, y eso significa que hay que seguir dedicando a mano limpia… Fugas, sign Stock En fugue, sign, Stock En fugue, sign Stock 2

Publicado en literatura

Tel Aviv – Israel

Tel Aviv no es mi ciudad preferida en Israel. Es cierto que se trata de una capital joven, dinámica, a orillas del mar, pero, excepto el barrio medieval de Jaffa, el resto de es relativamente moderno y fuera de la arquitectura del Bauhaus (cuando se encuentra en buen estado) hay muy pocos monumentos dignos de visitar. Quizá lo más cálido es el Mercado HaCarmel. Abunda el estilo “bobo” y la gente “bobo”, con ese aire de falsos neoyorkinos que tan poco me gusta porque no se va al Medio Oriente para uno encontrarse con imitadores del modo de vida de New York. Para eso existe New York que es única e irrepetible, y a donde se puede ir sin ningún problema. Por otra parte, la playa es más bien fea y hay barrios enteros que me recordaron a Marianao y La Lisa, en La Habana, después de décadas de revolución y abandono. Y el hecho de que haya mucho turismo gay tampoco me parece un atractivo. Nada, que se puede prescindir de Tel Aviv o utilizarla como trampolín para visitar el resto del país y sus extraordinarios sitios.

1

2

 

3

4

5

6

7

8

10

11

12

Publicado en viajes

El Monasterio de la Cruz – Jerusalén

El Monasterio de la Cruz, en Jerusalén Oeste, fue fundado por Elena, la madre de Constantino, en el siglo V dC, que como se sabe, anduvo por todo esto. Pertenece a la iglesia ortodoxa griega que es el propietario de terrenos y edificios más poderoso de Jerusalén. El sitio es encantador, se respira mucha paz y se oyen los cantos de las religiosas ortodoxas que vienen a cantar. Vale la pena visitarlo con calma y, luego, seguir a pie hasta el Museo de Israel, al final de un hermoso olivar que rodea al monasterio.

1

2

4

3

5

6

7

8

9

10

Publicado en viajes

Jerusalén – los barrios armenio y cristiano

El barrio armenio es mi preferido en Jerusalén. En él están el Seminario Armenio, la Catedral de Santiago (Saint James), la iglesia maronita y la San Marco. Sus calles de piedra son apacibles. No hay casi comercios y la noble piedra de Jerusalén se luce en todo su esplendor.

También está el barrio cristiano, donde está la Catadral del Patriarca Latino de Jerusalén, la iglesia del Patriarca Ortodoxo Griego, la del Patriarca Copto, la del Etíope, el Monasterio de Tierra Santa, el Colegio de los Hermanos de La Salle, etc. Es mucho más agitado y en la parte que colinda con el barrio musulmán las calles están llenas de bazares y otros comercios en manos de armenios, maronitas, griegos ortodoxos, etc. Todo una mezcla de cultos cristianos.

El barrio armenio:

a1

a2

a3

a4

a5

a6

a7

El barrio cristiano:

c1

c2

c3

c4

c5

Publicado en historia, viajes

Jerusalén – Vía Dolorosa

La Vía Dolorosa, la del Vía Crucis de Jesús no estaba exactamente al nivel al que se encuentra hoy sino más de un metro abajo. En el Litostrotos (primeras dos imágenes), en el recinto del Convento de Nuestra Señora de Sión, sí puede verse la calzada original de la época de Adriano, entonces al nivel por donde Jesús inició su calvario. Pogo solo algunas de las estaciones porque las últimas están dentro del Santo Sepulcro y ya aparecen entre las imágenes de este:

1

2

4

5

6

7

8

9

10

11

Publicado en historia

William Navarrete papers, 2003-2011 / University of Miami Cuban Heritage Collection

Y la colección sigue creciente. Llevé en mi último viaje diez nuevos “folders” y ya están archivados en las carpetas a mi nombre. Todos los documentos son originales (cartas, campañas, fotografías, etc, etc) y consultables. ¡Y lo que falta por llevar! Porque como siempre digo, papelito canta. Y contra fotos y vídeos in situ, fechados y perfectamente documentados, no hay cuentos de camino viejo. Ni nadie se puede incluir, ni nadie me puede quitar. Así de simplísimo.

Los detalles de los “folders” aquí: Cuban Heritage Collection / Navarrete

W

Publicado en historia

Un paseo por el zoco de Jerusalén

El zoco de Jerusalén. Un hormigueo constante desde que empiezan a abrir las tiendas. El sitio donde realmente se le toma el pulso a la ciudad, a la vida, a las contradicciones y los momentos en que todo pende de un hilo. Una auténtica caverna de Alí Babá a lo largo de las callejas que atraviesan toda la ciudadela amurallada, sobre todo en los barrios cristiano y musulmán.

1

2

3

5

4

6

7

8

9

10

El zoco despoblado antes de que abran las tiendas

El zoco despoblado antes de que abran las tiendas

Publicado en viajes

En fugue / Editions Stock (col. La Cosmopolite), París, 2015

En fugue (la traduction française de Fugas / depuis l’espagnol de Cuba, par Marianne Millon) est sur le point de sortir. Une semaine de plus et … vous l’aurez. Les pre-commandes sont déjà disponibles dans certaines libraires (la FNAC, par exemple).

La couverture est une toile de mon ami, le peintre cubain, exilé à Miami depuis 1960, Humberto Calzada. Celle de Fugas (Tusquets, 2014) était aussi l’oeuvre de deux architectes cubains (Juan Luis Morales et Teresa Ayuso, établis à Paris). Les architectes font apparement bon ménage avec mes récits.

Bientôt le programme concernant les présentations, dans les libraires, festivals et salons du livre. Voici la couverture:

En fugue, Stock, couverture

William Navarrete / En fugue (roman). Traduit de l’espagnol de Cuba par Marianne Millon. Editions Stock (La Cosmopolite), Paris, mai 2015.

 

Publicado en literatura

King David Hotel – Jerusalén

Fundado en 1929 el King David Hotel no es un hotel cualquiera. A su estilo art deco de época se añade el hecho de que ha sido el escenario de importantes acontecimientos entre los que cuentan los famosos acuerdos de Camp David entre Egipto e Israel. Un placer haber estado aquí y disfrutar de las hermosas vistas que ofrece de la ciudad amurallada de Jerusalén.

1

2

3

4

5

6

7

Publicado en historia