La Quinta de Bolívar en Bogotá

Uno de los paseos obligados durante una Bogotá es la Quinta de Bolívar, casi al pie de los cerros de la Guadalupe y de Montserrat, un poco antes de llegar a la estación del funicular.

La casa de campo o quinta, en la que Simón Bolívar vivió apenas unos meses, posee hermosos jardines, un huerto y la casona principal con mobiliario de la época. Al parecer correspondió a Manuelita Sáenz, la polémica mujer de Bolívar, su decoración y cuidado, siempre a la espera de que el libertador pasase por allí. En 1928 ambos viven en este lugar y es Manuela quien impide un atentado planeado por Francisco de Paula Santander, cuando se encontraba en la Casa de Gobierno, frente al Teatro Colón. Pero tras el fallecimiento de Bolívar, en 1830, es el propio Santander (al que se le perdona la vida) quien la expulsa del país y Manuela tiene que instalarse en Jamaica, luego en Guatemala, antes de establecerse definitivamente en el puerto de Paita, al norte del Perú, en donde murió unos veinte años después.

Este sitio más que la memoria de Bolívar, perpetúa la de esta mujer singular que fue relegada durante mucho tiempo por la historia por el simple hecho de haber querido vivir su vida y de renunciar al marido inglés con el que se aburría horrores y con el que se casó por simples conveniencias. García Márquez le dedica parte de su novela El general en su laberinto.

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