Magritte – en el Pompidou, París

Siempre me ha aburrido profundamente Magritte. Me aburría ya desde mis años de estudiante de Historia de Arte en la Universidad de La Habana y, contrariamente a Dalí, por ejemplo, me siguió aburriendo sobremanera. Siempre lo encontré opaco y su llamado “ingenio” sólo artilugio efectista para que determinado público exclame en diversas lenguas “¡Oh!”. Algo así como sucedería con la literatura de Paulo Coelho o los objetos pintorreteados esos de Brito.

Aún así, como no tengo prejucios y como cambiar de parecer es siempre saludable, cuando merece la pena, fui a ver la retrospectiva del Pompidou. En vez de exclamar “¡Oh!” lancé, ya en la segunda sala, par de bostezos que por poco me duermo ahí mismo.

Aquí dejo algunos de sus “ingeniosas” obras que fotografié (con bastante pereza por cierto).

 

Esta entrada fue publicada en actualidad, Uncategorized. Guarda el enlace permanente.