Madrigal de las Altas Torres – Castilla

Por aquí ha comenzado nuestro viaje por los antiguos reinos de Castilla y de León. El pueblo de Madrigal de las Altas Torres es eso: un pueblo. Pero, además, un pueblo desolado. Cuesta imaginar que siglos atrás fuera el epicentro del reino de Juan II, padre de Isabel la Católica y que en sus manzanas gravitara entonces el centro de poder de la Castilla del siglo XV.

Madrigal de las Altas Torres tiene nombre pomposo y uno cree que encontrará torres como aquellas que abundan en Toscana o en Boloña. Hay, en cambio, hermosas iglesias, nobles casas de piedra, silencio pétreo de blasones de linajes extinguidos, y un magnífico palacio, el de Juan II, convertido en convento desde muy temprana época y en manos de monjas agustinas.

La visita es a las 17h 00 (ni antes ni después). La monja que hace de guía acepta a los que se presenten puntualmente en el gran portón de entrada al convento. Quien llegue con retraso puede echar la puerta abajo que ella, inmutable, continúa la visita de estancias y aposentos con los que llegaron a tiempo. Tampoco deja sacar muchas fotos. Solo las que a ella le apetece y cuando le apetece, con esa autoridad de quien se sabe dueña y señora del recinto. Así y todo, muestra, concienzudamente, cantorales antiguos, documentos de época firmados de puño y letra por Isabel la Católica, cuadros (entre ellos el único en que aparecen representados Isabel la Católica y Fernando de Aragón), un retrato bellísimo de Juana la Loca, muebles, objetos, techos de artesonado mozárabe, claustro, mausoleos… y muchos otros tesoros que se encuentran en este mágico lugar. ma1 ma2 ma3 ma4 El Palacio de Juan II, actual convento de monjas agustinas, lugar donde nació Isabel la Católica: ma5 ma6 ma7 ma8

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