Semblanza de Gilberto Marino tras su fallecimiento. Por Juan Cueto.

Ha fallecido en Miami el pintor Gilberto Marino. El amigo y escritor Juan Cueto me envía esta semblaza que ha escrito sobre un personaje que no conocí, pero me consta que fue muy importante, y seguirá siéndolo sin duda, para muchos de sus amigos que también son los míos. Ilustró el primer poemario de Juan Cueto: En la tarde, tarde. Y acababa de ilustrar también con una de sus obras la reciente novela de Carlos Alberto Montaner Tiempo de canallas.

Una misa de recordación tendrá lugar en:

Iglesia Saint Raymond: 3475 SW 17 St, Miami, el sábado 11 de Abril a las 3 pm.

 

GILBERTO MARINO GARCÍA

(La Habana, 3 de marzo, 1947 – Miami, 21 de marzo, 2015)

Por Juan Cueto-Roig

Ha muerto Gilberto Marino, un talentoso artista y un gran amigo. Muchas virtudes y cualidades tenía Marino, pero quienes lo conocimos solíamos destacar su condición de “hombre bueno”. Nunca le escuché una palabra de rencor ni menosprecio al hablar de un semejante. Incluso, cuando le pedía su opinión sobre un pintor obviamente mediocre, su respuesta era siempre: “sus cuadros tienen algo” o “ése es su estilo”, jamás una frase despectiva. En lo personal, le agradezco que accediera a ilustrar mi primer poemario En la tarde, tarde. También, su perenne optimismo y buen humor. Marino era una atracción adicional en las excursiones en las que coincidimos. Nunca olvidaré la noche que, entre chistes y confidencias, recorrimos las calles de Atenas; y pocos años después, en Nápoles, su conversación (sin saber italiano) con un vendedor callejero, imitando su acento y ademanes. El viaje a Egipto fue otra oportunidad en la que su alegría contagió a todo el grupo. Las anécdotas de cuando vivió en Venezuela y trabajó de mesero en un restaurante, siempre nos hacían reír, aunque las hubiéramos escuchado más de una vez.

Hasta el final dio muestras de su habitual bondad y entereza. Ni en los momentos más difíciles de su enfermedad abrumó a sus amistades con quejas, y nunca  quiso inspirar lástima ni pedir favores.

Su muerte ha sumido a sus amigos en una profunda tristeza. Los creyentes podrán consolarse pensando que cuando Marino llegó al cielo fue recibido con una pomposa reverencia por su ilustre modelo el Caballero de París, y con gran revuelo y alegría por los ángeles que posaron para él, y que ese día comenzó una gran fiesta que durará para siempre.

Gilberto Marino

Gilberto Marino

Una obra de Marino

Una obra de Marino

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