Tres momentos del viaje a las misiones de la Chiquitanía – Bolivia

El coro juvenil de la Misión Jesuítica de Concepción. Nos esperaron estoicos pues llegamos con un retraso de lo menos 4 horas. Profesionales, hermosos. Una música que hay que escuchar y un Festival anual organizado por APAC de renombre internacional. Todo en el ambiente refinado y excepcional del barroco euroindigenista de la Chiquitanía.  Muy agradecido a esos niños y jóvenes que aliviaron los efectos del incómodo viaje:

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Horneadas La Chonta, dulces y pasteles de la artesana Pura Mojica en San Javier de Vaca. Todo al horno de piedra. Una auténtica delicia. Una mujer admirable:

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Con Pura Mojica de Vaca, la autora de las delicias de La Chonta.

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De izquierda a derecha: Juan Sebastián Cárdenas (Colombia), Fernanda Frías (Uruguay), Luciano Lamberti (Argentina), Wendy Guerra (Cuba), William Navarrete (Cuba), Imma Turbau (España), Selva Almada (Argentina), Katya Adaui (Perú), Yasica Sur (Nicaragua) y José Adiak Montoya (Nicaragua), en las Horneadas La Chonta, de San Javier.

Las Mamas (grupo de baile tradicional de San Javier) y las extrañas Piedras del Paquió, un paisaje misterioso:

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Parte del grupo de escritores (éramos 38) de espalda en las Piedras.

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