Editorial Sexto Piso, desde el DF, México / El Nuevo Herald

Hoy escribo en El Nuevo Herald sobre la editorial mexicana Sexto Piso que celebró su décimo aniversario recientemente:

sexto

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Sexto piso, pilar de las letras

William Navarrete / El Nuevo Herald

8 de agosto de 2014

El nombre llama enseguida la atención y el espacio que ocupa en las librerías más prestigiosas del mundo hispanoamericano también. Se trata de una editorial independiente, de las pocas que han sobrevido y logran mantenerse con calidad y regularidad sostenidas ante los embates del mercado y la llamada crisis del libro que no es, en realidad, otra cosa que la crisis de todos los valores heredados de antaño.

Me acerco a Eduardo Rabasa, fundador junto a Luis Alberto Ayala Blanco y a Francisco de la Mora de este sello anclado en el Distrito Federal mexicano. Ninguno de los fundadores tenía más de 25 años cuando, en 2003, se lanzaron en esta aventura. Rabasa es, además, escritor, y acaba de publicar una excelente novela: La suma de los ceros (Ed. Sur+).

«El nombre Sexto Piso es informal, como la idea misma al fundarla», nos comenta. «Lo escogimos por su carácter lúdico, porque queríamos publicar libros ‘poco ortodoxos’, nada comerciales, sin empaque ni erudición, a la vez que nos gustaba el logo de un hombre lanzándose desde el sexto piso de un edificio».

Desde entonces, la editorial tiene más de 200 libros y ha inaugurado en fecha reciente una filial en España. Aunque el criterio de edición es amplio y, a decir del propio Rabasa, vago y subjetivo, no influye en la calidad de lo escogido. «El factor comercial, sin que lo desatendamos, no es lo que rige la elección de un libro». Tal vez por eso encontramos en su catálogo autores tan diversos como Kafka, Goran Petrovic, Luigi Amara, Juan Villoro, e incluso algunos muy sui generis como Augiéras, Beckford, Jules Barbey d’Aurevilly, Rodrigo de Souza, Claire de Duras, Morábito, Yusushi Inoue, entre otros.

Rabasa recuerda, a propósito, la frase de Roberto Calasso: «Nunca en mi vida he sentido la necesidad de utilizar la palabra posmoderno». Cree que el eclecticismo obedece a gustos literarios diversos y no excluyentes por parte del consejo editorial, pero recalca que «esa variedad se apoya sobre lo que todos consideramos valores culturales duraderos, que son los que marcan las pautas de la obra que va a perdurar (o ha perdurado)».

Indago sobre si reciben apoyo institucional porque sabido es que ha costado a otras editoriales independientes mantenerse y que han acabado siendo vendidas a grandes grupos. Me explica que la ayuda no es directa sino que proviene de diversos programas gubernamentales de coediciones o de compras de libros para escuelas y bibliotecas públicas que agradecen y sin los cuales sobrevivir sería difícil.

Le pido me recomiende algunos de los títulos que han publicado. «Es difícil si tenemos en cuenta que nos gustan todos», afirma. «Recomiendo Los ingrávidos, de Valeria Luiselli y La marrana negra de la literatura rosa, de Carlos Velázquez, pues son dos jóvenes autores mexicanos de excepcional talento de que no dudo que dentro de algunos años formen parte del canon literario mexicano». Entre los extranjeros nos recomienda cualquiera de los títulos de Etgar Keret. A otros que hubieran deseado que engrosaran el catálogo, como Wadji Mouwad, no han podido incorporarlos.

Acaban de publicar una novela del italiano Goffredo Parise y otra de la estadounidense de origen japonés Katie Kitamura. También una colección de relatos de británica Angela Carter ilustrados por la chilena Alejandra Acosta, así como las crónicas periodísticas de la alemana Marie-Luise Scherer recogidas bajo el título de La bestia de París y otros relatos.  ¿Futuros títulos a la vista? Una compilación de cuentos de Gregor von Rezzori, una novela monumental de un clásico turco del siglo XX: Paz, de Ahmed Hamdi Tanpinar, considerada por Orhan Pamuk como la mejor novela sobre Estambul. También un ensayo de Slavoj Zizek titulado Acontecimiento y un inédito en español de Claudio Magris, uno de los autores preferidos de Rabasa, titulado El conde y otros relatos.

Sexto Piso festejó el año pasado la primera década de vida. Lo hizo con una fiesta en medio de uno de los eventos literarios más lucidos de las letras contemporáneas: el HAY Festival, en su edición xalapeña, en el estado mexicano de Veracruz. La presencia de la editorial y su catálogo en otras ferias y festivales de Latinoamérica es recomendable. Su presencia en los estantes y mesas de librerías, a la imagen de sus autores, constituye un pilar de nuestras letras y de los que nos define hoy como sujetos contemporáneos.

> Para consultar el catálogo editorial pulsar: http://www.sextopiso.com

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