Pistoia, a la sombra de Florencia

Casi todos se olvidan de visitar Pistoia. Demasiada cercanía a Florencia fue bueno en una época pero malo para los tiempos que corren, en que el turista va a lo esencial y casi sin detenerse (se) tira la foto y sigue su camino, siempre con prisa, como en carreras sin objetivo ni freno. Sin embargo, Pistoia es una belleza. La ciudad tiene encanto particular y mucha elegancia también. Sus monumentos son maravillosos y las opciones gastronómicas son asombrosas para una ciudad de la que hasta el día de hoy ignoraba casi todo. Si quieren probar trato afable y buena gastronomía local vayan a La Sala da Ale, via San Anastasio.

El Duomo San Zeno de Pistoia.

El Duomo San Zeno de Pistoia.

Il Palazzo degli Anziani (hoy Palazzo Comunale) de Pistoia, construido en el siglo XIV.

Il Palazzo degli Anziani (hoy Palazzo Comunale) de Pistoia, construido en el siglo XIV.

El baptisterio y campanario de Pistoia.

El baptisterio y campanario de Pistoia.

El ceramista florentino Andrea della Robbia nos sorprende con el revestimiento del pórtico del Duomo de Pistoia.

El ceramista florentino Andrea della Robbia nos sorprende con el revestimiento del pórtico del Duomo de Pistoia.

Andrea della Robbia fue el encargado de decorar con sus exquisitas cerámicas el Ospedale del Ceppo.

Andrea della Robbia fue el encargado de decorar con sus exquisitas cerámicas el Ospedale del Ceppo.

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